“Nuevas nuevas sobre Colón”: una novela “histriónica” de Ezequías Blanco

Supuesto retrato de Colón realizado por Sebastiano del Piombo

Conocía a Ezequías Blanco en su faceta poética por su último poemario, Tierra de luz blanda (Los Libros del Mississippi, 2020), pero ahora que lo he descubierto también como narrador puedo afirmar, sin lugar a dudas, que nos encontramos ante un escritor verdaderamente polifacético.

Su novela más reciente, Nuevas nuevas sobre Colón, publicada por Isla de Delos y definida por el propio autor como “novela histriónica”, da una vuelta de tuerca a los sucesos en torno al descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón. El narrador ofrece una perspectiva ficticia única, divertida, originalísima, jugando con la mezcla entre elementos históricos y otros propios de la modernidad, algo que también se observa en el léxico, muy influido por la tradición y en el que los golpes de humor surgen con las incursiones de expresiones contemporáneas. Lo mismo ocurre con las referencias culturales, como cuando se menciona que a los hermanos Pinzón les cabreaba que les cantaran la famosa canción.

Cubierta de la obra publicada en Isla de Delos

De algún modo, el autor baja a Colón de su pedestal y lo convierte en un ser de carne y hueso, risible a veces, y entrañable. Lo hace a través de un estilo narrativo ágil y ameno, impecable en su elaboración, con matices cervantinos en algunos momentos en los que afloran el humor y la ironía. Incluso el propio prólogo podría calificarse de cervantino, puesto que, en él, Ezequías Blanco atribuye el texto a un ficticio “Santiago del Valle”, “del que no ha encontrado referencia alguna a pesar de haberla buscado con ahínco”, del mismo modo que Cervantes atribuyó El Quijote a un supuesto historiador arábigo llamado Cide Hamete Benengeli.

En síntesis: nos encontramos ante un libro profundamente ingenioso desde su primer capítulo, “El huevo de Colón”, que fue el relato original a partir del cual surgió todo. Como nota personal, he de señalar que uno de los detalles más histriónicos ha sido, para mí, la divertida elección de los nombres de algunos personajes: “Perfumemarchito”, “la marquesa de Peloenpecho”, “Naboencinta”, “Enlaesquinahayparcheo”, etc.