Poema de Rebeca Garrido

Resume en ti la vida su fulgor,
triste llama que gatea antes
de perderse en la penumbra.
Dime, viejo amigo, si esta dirección
que me indicas no es tan solo
el camino de regreso al lugar
donde he estado tantos días.
No me muestres, en la distancia,
una travesía ilusoria, tan vana.
Yo ya conozco la ruta. Nunca
la he recorrido en su totalidad
—llámalo temor a la superación,
un inédito paso, de nuevo—.
No es perdición, es cordura:
la duración de lo incontable,
la quietud del viajero retraído.
Es el mirar la senda lo que abruma,
el ir y venir, el quebranto,
la voz rauca entre los cipreses.
No, no es fatiga ni abatimiento:
se trata del hastío al origen,
longitudes que no conducen
a ninguna parte.

© Rebeca Garrido, De viva voz. Antología del Grupo Poético Los Bardos, 2018

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